Damos por sentado
que el sol siempre saldrá
por la mañana, que nuestros
amigos estarán a nuestro lado,
riendo las barbaridades
que decimos y consolándonos
las penas que nos corroen el alma.
Damos por sentado
que los días se sucederán
inexorablemente "ad infinitum"
en monocorde rutina,
que nuestros seres queridos
estarán a nuestro lado
en tempestades y rocíos.
Damos por sentado
que las cosas y las personas
siempre serán iguales
a la idea que tenemos de ellas
mientras van cambiando
sin nuestro consentimiento
acorde a la ley del universo.
Damos por sentado
que están en la obligación
de amarnos y entendernos
sin retribución de parte nuestra
y les escatimamos el amor
que tanto se merecen, pensando
que hay tiempo de sobra para ellos.
Damos por sentado
que el tiempo esperará por nosotros
para que podamos dedicarnos al
egocéntrico oficio de la autocomplacencia
y abandonándonos en fatuos placeres
se nos pasan vida, juventud y belleza;
negándonos al amor que también pasa de largo.
Demos por sentado
que el otoño no esperará al invierno
ni éste a la primavera
ni la vida esperará a la muerte
esta simplemente llega
y no preguntará que hiciste con tu vida
sino que dejaste de hacer con ella
Demos por sentado
que el amor como la energía sutil que es
necesita manifestarse a través de
nosotros que somos su expresión
y que como recurso inagotable
no debe escatimarse.
Demos por sentado
que somos únicos, bellos
e irremplazables,
que el tiempo a nada espera
y lo que no aprovechaste
no lo podrás recuperar,
haz cuerdas locuras y locuras bellas,
impregna la vida de quienes te rodean
de la magia de haber estado en tu vida
y trasciéndete a ti mismo para que dejes huella.

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